domingo, 19 de enero de 2014

India es como un elefante

Nada más preciso para esta segunda entrega que parafrasear a uno de mis profesores del Indian Institute of Mass Communications. La India es tal y como un elefante, ¿por qué? Porque el imponente animal tiene la trompa que mira hacia adelante, el cuerpo estancado en el siglo pasado y la cola dos siglos más atrás.








Teniendo a Mahatma Gandhi como padre y orgullo de la nación, es sorprendente la cantidad de barreras sociales que obstaculizan el buen desarrollo de este hermoso subcontinente. En pleno siglo 21 las diferencias de género, de castas, de religión, de educación, son un tema inagotable en India.























Algunos ven la clave en la tradición y las leyes divinas, otros en el sentido de adaptación a este mundo globalizado, y otros en el sincretismo... Las divisiones conviven de una manera inexplicable. El orden habita en su desorden.


domingo, 5 de enero de 2014

La materialización de un sueño

Empiezo el 2014 en la India, un sueño hecho realidad. Gracias.
Nada más simbólico que pasar el año nuevo viajando en un avión hacia ese lejano país de contrastes. Surcando husos horario, en busca de respuestas y claro, de más preguntas.


Vengo en calidad de estudiante y exploradora, a realizar un diploma de periodismo del desarrollo, nada más y nada menos que a esta controvertida potencia emergente. Una oportunidad única, tanto a nivel personal como profesional.









Dicen que la primera impresión es la que cuenta. Pues aquí en Nueva Delhi esta frase pierde sentido. En esta ciudad de caos controlado por sus habitantes —y descontrolado para los ajenos a esta realidad—  se percibe un flujo incesante de información. Siendo una primeriza en este sistema megadiverso, solo puedo decir que cada día me llevo múltiples impresiones. Para muestra un botón.








Ahora sí creo se entendió lo de las distintas impresiones...lo bueno y lo malo son dos caras de una misma rupia india.






¡Hasta pronto!

Florence.